viernes, 4 de mayo de 2007

Éxtesis

Pues resulta que el lunes conocí a uno de los hombres más generosos del mundo. Del mundo académico, al menos. Me proporcionó material imprescindible para mi segundo y último capítulo de tesis, sacado directamente del Archivo Secreto Vaticano, del Ministerio de Asuntos Exteriores, de boletines eclesiásticos de diversas diócesis y archidiócesis, de revistas, periódicos... Documentos que datan desde 1882 hasta 1913. Y yo flipo en colorines.

Flipo porque aún quede gente así. Qué queréis que os diga, la Universidad (la española, al menos) es una hoguera de vanidades donde el egoísmo intelectual campa a sus anchas y quedan pocos maestros disponibles. Y llega este señor, que no me conoce más que de un par de conversaciones telefónicas, y me ahorra tiempo, trabajo y desconfianza en la Humanidad.

Pero flipo también porque ayer empecé a clasificar material y perdí la noción de la realidad. Manuscritos de comienzos de siglo pasado; correspondencia entre nuncios, embajadores, ministros y papas... Todos entrañables, quizá porque para mí aquellas figuras son más que personajes históricos y ya me resultan casi familiares. Si no, no se explica que me casi me emocione al ver la letra del Conde de Romanones.

Cuando acabé, después de diez horas de trabajo, no alcanzaba a discernir qué hora, qué día, qué año y qué siglo era. Me preocupa sobre todo cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas. Dudo entre el Partido Conservador, el Liberal y el Reformista.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Déjate de rollos, ¿esa sonrisa pícara de ahí abajo es tuya?

Ángel dijo...

No.

Me la prestó un amigo por si pasaba a la segunda eliminatoria y me derrotaba un zurdo del averno.

gyergar dijo...

Si Ángel Cobacho no encuentra la historia, la historia acude a él. Nada, pues me alegro un montón, ojalá sigas conociendo gente de ese palo, que no abunda como bien has señalado.Por cierto, magnífica entrada.

Anónimo dijo...

Mejor no pregunto que te prestó por si ganabas, ¿no?

Ángel dijo...

Una raqueta o un palo de golf, para que diera la esgrima por concluida y empezara a triunfar en otro deporte.

La historia de mi vida.

Anónimo dijo...

Horreur! Un emprendedor...

En fin, confío en que pierdas un poquito más. Te queda sexy el look de alien apicultor de Spielberg.

Anónimo dijo...

Anónimo anterior a mí, te prohíbo terminantemente que coquetees con Ángel si no es en mi presencia y bajo mi supervisión.

Leo García Jiménez dijo...

qué suerte! la verdad es que es un gustazo encontrarse con gente así, aunque yo no creo que haya tan pocos como dices, querido ángel.

En fin, ánimo con esa pedazo de tesis!

Ángel dijo...

Al anónimo 1: seguiré perdiendo un ratito... A buen emprendedor, pocas palabras bastan.

Al anónimo 2: gracias por la protección factor 60, ideal para estos calores.

A Leo: muchas gracias, amiga. Quizá en tu Facul haya más gente así. En Derecho somos todos unos rancios. Qué te voy a contar que no sepas de tu exvecino de la exizquierda...