martes, 22 de mayo de 2007

La piedra de la locura


Ayer, por cortesía de mahn, tuve el privilegio de pasar la noche con Fernando Arrabal, que ha vuelto a visitar Murcia para dar una conferencia y participar en la última película de Michel Houellebecq. A las doce de la media noche, en una habitación del Rincón de Pepe, con doce personas más formando un semicírculo y Antonio Díaz-Florián sentado frente a nosotros, custodiado por dos halógenos y recitando "La piedra de la locura" para los trece.

Una hora de surrealismo, de niños, gatos y madres que morían o mataban una y otra vez, de pesadillas con sábanas y cuchillos. En palabras del propio Fernando, "aquella obsesión que hay en cada uno de nosotros, que nos duele y nos vuelve a atosigar repetidamente". Una de sus tres experiencias teatrales más intensas. Me apunto.

El homenaje acabó sobre las dos, tras una pequeña tertulia. Bajamos al vestíbulo para que nos firmara unos posters y hacernos unas fotos con el maestro. Él también echa de menos el nombre de Arcángel en castellano, qué curioso. Durante las firmas, se le acercó un indigente al que no debió de costar mucho burlar las medidas de seguridad a aquellas horas, y nos pidió dinero para comida. Arrabal le dio diez euros a condición de que se lo gastase en drogas y acabó de firmarnos los posters.

Llegué a casa a las tres y media, caí rendido a la cama y mis sueños han sido de los de siempre. O sea, que bien.

Aquí os dejo alguna foto.

(Arrabal y Manu Costa)

(Miguel Ángel, Fernando y yo, justo después de la obra de caridad arrabalesca)




3 comentarios:

Pako dijo...

Hablemos del mileniarismo cojones ya!

taun dijo...

Espero que, como prometiste, hayas ido con un chándal bien sudado al encuentro arrabalesco.

Ángel dijo...

Fui con mi camiseta sudada del Cabo del Miedo y unos vaqueros sudados. Ah, y una sudadera. Sudada, claro.

A ver cuándo hablamos, que tengo que decirte cosas de Don Quijote.