viernes, 25 de abril de 2008

La búsqueda

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En este mundo todos buscamos algo. Nadie se libra. La búsqueda es la causa segunda y el motor móvil. Ni siquiera los estetas, que miran la vida con la fina sonrisa condescendiente del hombre de mundo, despegados elegantemente de la vida, son capaces de dejar de buscar.

Buscamos amor, buscamos a Dios, buscamos éxito, poder, reconocimiento, dinero, pareja, belleza, reposo, compañía, salud... y a veces, de cuando en cuando, ocasionalmente, buscamos otras cosas que se apartan indiscretamente del imaginario colectivo. La siguiente foto fue captada en el tablón de anuncios de la Biblioteca Regional de Murcia.


Si alguien se siente interpelado, que llame al número que aparece. Se agradécera.

25 comentarios:

chexpirit dijo...

Yo estaba ahí. Lo que más me llamó la atención fue la caligrafía de niñ@ de EGB.

Val dijo...

Pues si llama la atención, pero, como escribir Candy-Candy con otra caligrafía??
P.D. Mi hermana tenía un libro, y alguna vez lo ojee... lo reconozco!!! Aunque soy más de la flor de los 7 colores!!!

Ángel dijo...

Chexpirit, tú eres el principal sospechos@, así que no me vengas ahora con coartadit@as incoherent@s.

Val, ¡¡lo has reconocido!! ¿pero acaso tú no sabes que los niños veían "Los caballeros del Zodíaco", que era mucho más varonil y curtidora?

Dori dijo...

¿los fans de Candy Candy no saben ortografía? Ese parentesis no está cerrado, por no hablar de que quiere seguir la frase con lo que hay dentro del parentesis, si alguien llama; que le explique que no tiene mucho sentido su redacción:
Que tenga (........
¿qué tenga qué????
Bufffff

Nils dijo...

no doy crédito a lo que veo... no, no lo doy...

Alejandra dijo...

¡Qué crueldad la vuestra! En cierta ocasión, yo puse un cartelito parecido para intercambiar cintas de Pimpinela. Mi único hermano me había tirado la que tenía a un contenedor porque no lo podía soportar (yo tampoco soportaba a Rosendo y me aguantaba). Supongo que será una criaturita inocente. Pero me veo a mí misma buscando seguidores de Pimpinela. Todos tenemos un pasado negro, ¿o no?.
Saludos.

Ángel dijo...

Dori, no sé yo si preguntarte por tus aficiones infantiles...

Nils, ¿por qué? ¿has encontrado por fin lo que buscabas?

Alejandra, si no te refieres a la Pimpinela Escarlata, sino a aquel fraude de matrimonio incestuoso que no paraban de pelearse en público, entiendo a tu hermano. Mi testimonio quedaría invalidado si te confesara mi debilidad por Mocedades.

Alejandra dijo...

Me refería al matrimonio incestuoso. Mi edad, entonces, sería de unos doce años y andaba una en plena efervescencia hormonal, como una aspirina reventona. Desgañitada por los pasillos diciéndole a mi hermano que se diera la vuelta. Lo peor, Ángel, es que yo quería hacer bolos con mi hermano por los pueblos de España. Él de "pimpinelo", claro. Y el pobre, que me sacaba unos años de edad, me denunció ante mis padres por incesto, al tribunal de Estrasburgo y finamente, liquidó el asunto haciendo desaparecer la cinta. Él era más de Rosendo, la criatura.

Bosco dijo...

¿Es un anime de esos con colegialas de calcetines blancos altos y minifaldas escocesas?...

Mmmmm, no se si preferiría yo a los del Zodiaco esos.....

La Sonrisa dijo...

Candy-Candy!! uy, qué recuerdos...
Venga, vale, confieso.. cuando era pequeña me compraban sus libros, y una vez, robé uno!! jajaja
Me tomo nota del teléfono :P

Cvalda dijo...

Qué precioso llamamiento...y que recuerdos me trae. Aunque yo no interpelaba ni por anuncios de este tipo, ni por amantes de Candy Candy, ni tenía esa letra tan majestuosa...de hecho creo que ni interpelaba O_o

Nepomuk dijo...

No es por nada pero... la grafología es de chica Candy-Candy total...

(ahora me cuentas que el anuncio lo puso Juan Alberto, el hermano de tu novia y a mí me traga la tierra, claro...)

Superflicka dijo...

Yo de pequeña era fans de Candy-Candy, y algo queda... La flor de los 7 colores era una vulgar imitación, ya es hora de que se sepa.

Ángel dijo...

Alejandra, Rosendo no se considera cantante. Lo que pasa es que muge muy bien.

Bosco, no sabría decirle... Era un anime donde los rostros de los protagonistas ocupaban el noventa y ocho por ciendo de la superficie facial.

Cvalda, yo siempre diré que fui más de los Caballeros zodiacales y de Sherlock Holmes, cómo no. Jajejijoju.

Nepomuk, esta vez no has metido la pata. Es de una persona anónima entre la multitud, aunque si quieres llamarla el número está bien vertical y bien clarito.

Superflicka, por fin alguien con la valentía suficiente como para decirlo.

taun dijo...

¿Y el número?
¡No se ve!

vovdilan dijo...

Sí, sí, mucho jajá y mucho jijí pero no me llama nadie.

Paul Spleen dijo...

Mierda —he ahí mi primera palabra para este blog—. Al final, tendrá uno que presentarse y romper el misterio…

Pues tengo la dicha (ojo disléxicos) de ser pariente directo del mayor proselitista de este bloque: Chexpirit el Impresentable. Cuarto grado, línea colateral.

Es más, mucho me temo que, en mis mocedades, llegué a intercambiar algunas palabras con usted en el torreón, en calidad de alumno que buscaba ansiosamente a don Mariano.

Un saludo, pues. Hágome asiduo.

Ángel dijo...

Taun, si aumentas la resolución de la foto se ve perfectamente el número. El único que hay. O sea, el ocho.

Vovdilan, cuando me haga fan de Candy Candy te llamo.

Paul Spleen, no sé por dónde empezar, pero no por su primera palabra, sino por otra: enhorabuena. Enhorabuena por tener un primo que se parece a Mowgli; enhorabuena por estudiar Derecho; enhorabuena por buscar con ansiedad a Don Mariano; y sobre todo, claro, enhorabuena por haber dado con este blog.

Alejandra dijo...

Misterio resuelto, por lo que observo.
Enhorabuena.

Antonio Rentero dijo...

¿Candy Candy era la niña esa cuyas largas piernas acababan en unos someros muñoncicos?

Pq llamar pie a aquello era más que generosidad descriptiva, derroche anatómico.

Con esas lagrimicas que se las llevaba el viento de lo gordas que eran... anda que no le cogí manía cuando la veían mis hermanas pq el payo que le gustaba a la Cándida se llamaba Anthony... con lo que siempre he odiado la versión inglesa de mi nombre (por no hablar de su diminutivo).

Sobre el anuncio... en fin, tiene que haber de tó.

Athena dijo...

Anthony era un petardo y parecía la versión ¿masculina? de Candy Candy. El que le daba caña de España era el Terry (Terence), castaño y con el pelo largo. Ése sí que molaba. Ahora que lo pienso: tenía su punto Sawyer, seguro...

Antonio Rentero dijo...

Ya tardaba en salir el p*t* Sawyer...

No sabes la rabia q les tenemos los Jacks que en el mundo somos a los malotes que se quedan a nuestras pecosillas.

Y no tiene que ver con que me haya dejado barba :-)

Athena dijo...

Je, je, Antonio: si lo he puesto para ver qué decías... Te aseguro que, al final, preferiríamos a un Jack, con su trabajo fijo y todo eso. Un Sawyer podría estar bien para una canilla al aire, pero luego te lleva por el límite de lo legal y ya eso asusta.

Antonio Rentero dijo...

Sí, asustará, pero hasta que la razón recobra el dominio, el calentón que os provoca el malote os nubla el juicio :-)

Y te lo digo yo, que me acabo de afeitar la barba y he sido cocinero antes que fraile... o después... o en medio... en fin, eso.

Me imagino que a los Jacks (no confundir con el Jacques que buscaba la pájara del anuncio de colonia, que ese seguro que era un Sawyer) del mundo nos queda el consuelo de decir aquello de "venceréis pero no convenceréis".

Goliadkin dijo...

Oh!!! So cute...