miércoles, 29 de febrero de 2012

Fauna de gimnasio (II): los Ancianos Venerables

Si la Primera Edad estuvo protagonizada por Ainur, Valar y Maiar, y la Segunda Edad por Elfos y hombres de Númenor, la Tercera Edad de mi gimnasio se nos revela como un tiempo de Venerables Ancianos que visten camisetas de rejilla, que lucen orgullosos sus egregias calvas y que huelen a la barbería donde nuestro abuelo común iba a leer el ABC.

Los Ancianos Venerables me tratan por lo general bien, aunque no tanto como sus cónyuges, mucho más infrecuentes en el contexto mancuernil, a las que el mero contacto visual conmigo les basta para comenzar a cocinar suculentos manjares allá donde se encuentren y a introducírmelos por todos mis orificios a la vez que exclaman "¡tienes que comer más, que estás muy delgado!" y me pellizcan mis cetrinos mofletes de niño macilento. 

A los Ancianos Alfa, los Ancianos Matriz de los cuales emana el resto, se les escapa alguna vez un mohín de displicencia al verme, como si pensaran: "tan joven y prometedor y sin embargo sus femorales sólo aguantan una diezmilésima parte de lo que los míos". Pero los tolero bien porque se peinan con mucho cuidado y, en las pocas ocasiones en que dicen algo, la sabiduría habla por sus bocas, como cuando la semana pasada uno de ellos decía a otro: "tú ya sabes lo que decían los griegos, que semen retenutum venenum est, juajuajuajua". 

Otros Ancianos son más cariñosos conmigo y se dirigen a mí con apelativos como "tesoro", "cielo" o "glúteosdeacero". Las formas de estos últimos son más melifluas y sus ademanes más cadenciosos, pero yo los quiero igual aunque ellos no me quieran a mí igual que yo a ellos.

De nuevo he de terminar. No quisiera que me cerraran la droguería, que se me está acabando la botella de Old Spice.

3 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Mucho ojo con los que te llaman "glúteosdeacero".

Se empieza con esas mentiras piadosas y se termina... bueno, lo dejamos aquí que igual hay menores viendo este programa.

Divina Pagana dijo...

Buenooooo; acaba usted de describir a la especie mas entrañable de todo gimnasio de bien. Son mis piropeadores preferidos, tan afeitaditos y peinaditos...Adorables hasta que los ves reventar a la eliptica, entonces mutan en Terminator 3edad. Me ha encantado. Y lo de sus gluteos...pues...QUE LO DISFRUTE!

Pedro Jesús Teruel dijo...

Ángel, sigues en forma. ¡Qué risa! Me alegro de haber vuelto a leer tu blog antes de que abordes el análisis de otros especímenes de gym como los ilustrados con peluca o su versión postmoderna (los mahn-cuernos).