domingo, 8 de agosto de 2010

El post del desasosiego

Sigo leyendo. Hasta el 23 de agosto, leo. Leo a Pessoa de forma intermitente, entre otras lecturas, y aprovecho que su Libro del desasosiego está seccionado en 481 puntitos independientes, y aprovecho para agradecerle a mahn que me lo prestara, y aprovecho y le robo el título a don Fernando para redactar esta entrada que, de otra forma, habría quedado hecha unos zorros. Mirad, os dejo aquí unas muestras de la alegría de vivir de este señor con aspecto de empleado de Correos y Telégrafos, que debía de contar unos chistes de órdago. Por si luego queréis picar algo.

"Pedí tan poco a la vida y ese mismo poco la vida me lo negó" (6);
"Cosa arrojada a un lado, trapo caído en el camino, mi ser innoble se finge ante la vida" (37);
"Si me preguntarais si soy feliz, os respondería que no lo soy" (60);
"Todo me cansa, incluso lo que no me cansa; mi alegría es tan dolorosa como mi dolor" (80).
[...]

Y ahora, con permiso, otros puntos más míos, más veraniegos, más tropicales:

"Camino por la orilla del Mediterráneo. Veo a una señora. Mi subjetividad, en sus ensoñaciones, le atribuye doscientos kilogramos de masa repartidos de forma irregular y cóncava. Camina por la playa con desdén, con parsimonia, con un tanga como única prenda de abrigo. Hundo mi cabeza en la arena y rezo una plegaria a los Dioses para que la acojan pronto en el Parnaso. No más tarde de las siete, sugiero" (4);

"Espero el autobús en la parada habitual, junto a la Rua dos Douradores. Recuerdo que olvido que es el que recoge las cabezas de ganado de las discotecas punteras. Me atribulo entre un volumen de garrulos y de abalorios que excede cualquier cómputo. Hundo mi cabeza entre los asientos, pero ni así puedo evitar escuchar graznidos de mentes catatónicas en época de berrea" (8);

"La pirámide poblacional, en mi urbanización, conserva su posición de partida. La base, este verano, es amplia y generosa. Sobre todo, es noctámbula. Los niños gritan hasta tarde. Entre yo y ellos hay un vidrio tenue; por más nítidamente que vea los vea, no puedo tocarlos. Tienen suerte, porque si pudiera, probablemente les abriría el cráneo con un cofrecillo de bronce" (15);

"Concibo, desde mi sensibilidad exacerbada, el propósito de hacer algo de deporte en verano. Moverme, no obstante, me resulta desde luego vulgar y prescindible. Me resigno y atisbo los comienzos de una concepción, desde mi sensibilidad exacerbada, de las agujetas que me van a asaetear en cuanto vuelva a dar más de cinco pasos seguidos" (16);

"Algunas noches acude a mi mente mi propia imagen. Me contemplo como en tercera persona -del singular-. Intento ver Cómo ser John Malkovich para asemejarme a mi prójimo, pese a lo innoble y detestable de mi alma. No desisto, pese a que el volumen de sonido al que se descargó sólo me suele dar para escuchar ciertos levísimos bisbiseos de nuestra escuela de doblaje" (23);

"Últimamente, además de la futilidad trágica de la vida y de la angustia pérfida de los ocasos, me preocupa la cantidad de libras que debería cambiar para mi próximo viaje a Cambridge. Creo que ciento cincuenta es una cantidad apropiada, pero, desamparado y trémulo, hundo mi cabeza en mi cuenta corriente y una lágrima cae en la arena, en la arena cae una lágrima" (42).

9 comentarios:

AdMiles dijo...

Yo he leído mucho a Pessoa, en portugués como tiene que ser, permítaseme la petulancia pero para una lengua extranjera que medio domina uno ha de hacerse saber, y lo cierto es que la alegría de la huerta no debía ser precisamente el hombre.

El Libro del desasosiego lo empecé y lo tengo por ahí extraviado así que si soy capaz de sentarme tranquilo sólo un par de días este verano será una buena opción.

De la extraña edición que tengo, dividida en tomos, siempre me gustó el subtítulo de uno de ellos:

"Deus e bom mas o diabo tambem não é mau"

(Dios es bueno pero el diablo tampoco es malo)

Gimli dijo...

Desasosiego es la palabra mas bella que existe, aunque quizás por algo tan superficial como la aliteracion.

A partir de ahí, entendi a Pessoa leyéndolo a través de Antonio Tabucchi, que es italiano pero entiende Portugal a la perfección, sólo que halla sentido a tanto desasosiego.

Porque lo peor del desasosiego es no hallarle sentido al dolor. Y los cristianos lo tenemos imposible, no digo prohibido sino imposible, entender la desesperanza, ya sea propia o ajena.

Paul Spleen dijo...

El libro del desasosiego es mágico. Y poco más puedo decir, porque, como el alegre de Pessoa, hoy tengo sueño, mucho sueño, todo el sueño. Casi siento la pena, ya, de tener mañana pena de haber tenido pena hoy, fíjese usted.

Alvaro dijo...

Paul Spleen: ¿De donde has sacao ese "boudelaireísmo"? jijiji.

De un autor en portugués sólo leí (traducción al español) El liber<tino, de Rubem Fonseca y no me ha gustao mucho que se pueda decir. Vamos a probar con Pessoa.

Angelin, ¿para cuando tu trilogía fantástica? Que ya va siendo hora de que hagas dinero fácil. Yo ya estoy escribiendo la mía.

Dori dijo...

Unruhe en alemán, me gusta más.
Y más que el libro del desasosiego, deberían llamarlo "el libro del cansiiiiiiiino".
Por favor vaya manera de deprimir.
Y deja de hundir la cabeza en tantos sitios (la arena, el asiento, el suelo....).
Tu tenla bien alta y dientes, dientes que es lo que les....... (no digo palabrotas, ya sabes que me lo prohibe el médico)

Anónimo dijo...

Los números tienen la culpa del desasosiego de este hombre... y eso que no he visto el final de la serie.

Saludos.

Alvaro dijo...

Dori, me sacaste las palabras de la boca; iba a hacer un comentario sobre las metidas de cabeza de Ángel.
Por cierto Angelito, en poco tiempo has metido la cabeza más que yo en años.

Dori dijo...

Angel, anoche me viniste a la cabeza de repente y me dí cuenta de que nunca te he oído cantar, si ya sé, ya sé, me vas a decir que vaya a un concierto, pero resulta que yo quiero oír tu ¿dulce o varonil? voz sin interferencias, ¿para cuando un sólo?
Alvaro, seguro que mejoras mi comentario, para algo nos obnubila oír hablar a los argentinos. Estas en tu casa, bueno, en la casa de Ángel, pero dado que él no está, haremos de okupas.

Ángel dijo...

AdMiles, petulancia ninguna. Ojalá yo supiera hablar portugués. Seguro que, además, en algún momento del pasado fue el idioma del futuro. Aún no he llegado a ese punto. Te mantendré informado.

Gimli, lo es hasta que te desasosiegas y entonces sigue siéndolo, pero ya no te das tanta cuenta. En lo demás, estoy de acuerdo, si bien es cierto que creo que podría haberlo dicho igual de bien que tú.

Paul, sueño con que te respondo, pero subjetivamente, de forma casi subrepticia. O sea, cobrando.

Álvaro, confiaba en que escribieras tu trilogía fantástica y la firmaras con mi nombre, por si te diera beneficios.

Dori, me gusta "Unruhe", pero denota tu affaire con Herr Hecke. Prefiero dejarlo aquí.

Anónimo, eres astuto, o astuta. O anónima.

Álvaro, ¿dónde?

Dori, ¿sabes qué? ¡podrías venir a un concierto!