miércoles, 2 de septiembre de 2009

Literaturmix

Haciendo caso omiso de las recomendaciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, desde este verano estoy leyendo todo lo que cae en mis manos sin orden ni concierto. Sólo ahora, cuando el otoño amenaza con sus rigores y las hojas caen a velocidad constante en movimiento perpetuo, alcanzo cierto equilibrio con alguna digresioncilla sin importancia.

De este verano, la autobiografía del Cardenal J.H. Newman (Apologia pro vita sua) me ha parecido tan interesante como, en ocasiones, inaccesible. Cuando nazca en la Inglaterra decimonónica lo releeré a ver si soy capaz de hilar un poco mejor tal mejunje de pensadores y pensamientos anglófilos.

Hanme placido, sin embargo, las Opiniones de un payaso, de H. Böll, en el que el autor se despacha a gusto, a troche y a moche con las hipócritas prácticas de unos señores que usaron del catolicismo para fines no precisamente religiosos en la Alemania postnazi, con una tramilla de fondo sobre la naturaleza de la institución matrimonial que bien vale unas reflexiones que dejo para los blogs serios y venerables.

De La elegancia del erizo, el gran bestseller de doña Muriel Barbery, que en paz descanse cuando le llegue la hora, diré que aguanté exactamente hasta la mitad. No paré de darle oportunidades, pero lo que mal empieza... mal sigue y supongo que peor acaba. Una historia que mezcla contexto vecinal, ataques manoseados a una burguesía caricaturizada, rechazo a valores occidentales y salvación eterna en los orientales, que reciben guiños cómplices de Muriel hasta el colapso de párpado. Todo ello aderezado con la pedantería supina de una escritora que se desdobla en dos protagonistas y nos recuerda todo el tiempo la cantidad de filosofía que aprendió a base de releer varias veces un número de la revista Quo. Eso, la primera mitad, que luego igual mejora.

Ahora, Borges y Tolkien. Del primero, leídos El Aleph y El libro de arena; en proceso de lectura Historia universal de la infamia, Ficciones y Otras inquisiciones. Del segundo, una tercera e ilusionante lectura de El Señor de los Anillos, que leí por última vez hace casi diez años. A ver si encamino mis pasos hacia algún sitio. Los puertos grises no sería mal destino.

23 comentarios:

José Miguel dijo...

Y ese tal Literaturmix, ¿quién era? ¿El escriba de la aldea gala?

Ángel dijo...

No, ese era Maese Pérez.

ace76 dijo...

Y ya te da tiempo a leertelo todo? Yo, con "El señor de los anillos", estaría meses...

Superflicka dijo...

No me puedo creer que no te haya gustado la Elegancia del Erizo, que ha sido mi descubrimiento de este año. Lo leí en francés (era más barato) y me emocionó tanto que me compré la edición española para comparar (ya que gran parte de las diatribas de la portera se centran en el mal uso de la lengua francesa). En estos casos siempre me quedo pensando que yo lo habría traducido mejor, lo cual sin duda es pecado. Pero la edición española ni siquiera es fiel al original ruso de Anna Karénina.

No me puedo creer que no te haya gustado... La burguesía es así, aunque la burguesía lo niegue. Nada de caricatura. Como cantaba Aute, "todos los burgueses son unos burgueses".

¡Es que no me puedo creer que no te haya gustado!

Jo.

Guisela dijo...

Pues yo alterno en este momento entre la lectura de "El Jueves" y un libro hechizante, "Relaciones entre España y la Santa Sede durante la etapa final de la Restauración borbónica (1902-1923). La cuestión matrimonial". Es genial, da ejempos, hay fotos, intimidades de incesto, sexo y violencia pero tratado con mucha dulzura y profundidad, os lo recomiendo a todos!

Ángel dijo...

Ace76, cada lectura tiene su tiempo. Qué mejor forma de caer en brazos de Morfeo o del diosecillo que lo sustituya en verano que con algún pasaje de las aventuras de maese Frodo, por ejemplo.

Superflicka, fíjate lo poco que me gustó, que se me hicieron simpáticos los padres de la cría más que la cría repugnante. No todos los burgueses son burgueses. Ya tengo una edad en la que los estereotipos empiezan a cansarme. Y vaya si estereotipa esta tipa... (obsérvese el flow rapero que arrastro).

Guiselka Masssarikova, ¿cómo puedo haser para conseguirlo? Suya affma. Miss Marplex.

maría dijo...

Me han regalado una edición de "El club de los negocios raros", y me he acordado de ti. No sé si por lo del negocio o por lo de raro...

Alejandra dijo...

Pues sólo hemos hecho bingo con la Historia universal de la infamia. Que también me cayó a finales de agosto. Claro que yo me he tragado la trilogía larssoniana y aún estoy purgando la cosa y curándome los puntos.

Ángel dijo...

María, pues tiene que ser por lo de raro, porque, que yo sepa, no tenemos tú y yo ningún negocio entre manos.

Alejandra, es el que me queda por empezar. Uno tiene limitada la capacidad de ubicuidad literaria.

Guisela dijo...

Inolvidable frase de JLB: "Los espejos y la paternidad son abominables (mirrors and fatherhood are hateful) porque lo multiplican (al hombre) y lo divulgan".
Aparece en quizá su mejor cuento, "Tlön, Uqbar y Orbis Tertius", donde muestra cómo juega con cualquier género literario, ya que incluye una PD de 1944 que si uno la agarra hoy, cree que es una revisión del autor posterior a la publicación, y en realidad allí está la clave. Díme cuenta al releer el cuento y notar que mi libro, una gloriosda primera edición de 1940, no podía de ninguna manera contener una PD de 1944... Jorgito era un pillo.

PD: http://interglacial.com/~sburke/pub/Borges_-_Tlon,_Uqbar,_Orbis_Tertius.html

Ángel dijo...

En mi edición dice "coito". Claro, que está prologada por José Luis Rodríguez Zapatero.

Smaug again dijo...

Nunca pensé que te ganarías esto en tu propio blog, con lo que tú has sido, pero va: XDDDD LOL, ROLF & LMAO, ME PARTO, QUÉÉÉ FUERTE!!!

tsss...

TortugaBoba dijo...

Soy anti-Tolkien, será por mi aversión a la ciencia ficción, aún no lo sé. El caso: yo que pensaba leerme el libro del erizo en francés (como Superflicka), que lo tengo en la estantería esperándome desesperado el pobre (el libro, no el erizo, o bueno, quizás el erizo también), ¡y ahora vas y me desinflas las ganas!
Empecé a leerme "Ficciones" de Borges y subrayé la frase que cita Guisela. Sin embargo, en el segundo cuento-relato lo dejé. Era como comerme un polvorón, una cucharada de harina, y otro polvorón: muy denso me parecía para el calor que hacía estos meses.
Yo me estoy leyendo "el diablo en el cuerpo" de Radiguet, y debo de ser muy burra, porque tampoco me parece que sea pa tanto.
Muak.

Ángel dijo...

Precisamente uno empieza a encontrarle gracia a Tolkien cuando se da cuenta de que no es ciencia ficción. Del erizo, mi opinión es minoritaria. Léetelo y ya me dirás qué te parece. A Borges ahora mismo lo amo como sólo un joven canonista puede amar a un escritor argentino difunto.

TortugaBoba dijo...

Bueeeeno, vaaaale ;-)

Anónimo dijo...

Coincido en el último libro. Ayer terminé el primer capítulo.

Le deseo una feliz y agradable lectura.

Ángel dijo...

Igualmente, señor Amontillado.

Anónimo dijo...

¡Por fin encuentro a alguien que piensa como yo de La elegancia del erizo! Don Ángel, sepa que yo sí me lo acabé (mi estructura mental prusiana no me permite, todavía, abandonar los libros a medio), y el final es todavía peor. Si cabe.

Ángel dijo...

Vaya, para alguien que me apoya con el erizo, y lo hace desde el anonimato. Cachislamar.

Anónimo dijo...

En su momento te dije que seguiría atentamente tu blog pero que sólo comentaría en caso de hecatombe. La coincidencia crítica ericil me ha parecido equivalente a la hecatombe en el plano literario, pero la timidez me sigue impidiendo salir del anonimato.

Ángel dijo...

¿Pero me lo dijiste en persona? No... fue en un comentario, creo recordar. Hum... qué sensación más rara la de empatizar ericilmente con seres anónimos.

Flotando en formol dijo...

He caído por aquí por casualidad, tecleando en San Google: “El Salieri de Milos Forman” personaje - no persona, ya que se sabe muy poco del Salieri real- por el que sentí verdadera devoción al ver esa magnífica película, y me encuentro con un niño de 31 años (según reza tu perfil) que escribe divinamente, con arrogancia indisimulada, que ¿sabe de tó?, y que además del Salieri de Forman, le gusta “Opiniones de un payaso” algo que me provoca casi genuflexión, pues adoro a Böll en todas sus formas: sólida, líquida y gaseosa.

Yo, que tengo 505 años físicos y 1300 morales, me asombro hasta el desvarío ante todos estos escribientes anónimos que pueblan la red.

Estoy que me salgo del pellejo. Y aunque no volvería a nacer, ni siquiera con la garantía de un contrato rubricado por 600 notarios, en el que me confirmaran que las cosas no me iban a ir como… sino guay del Paraguay, sí siento cierta envidia ante tanta neurona juvenil tan bien colocada y original.

Ángel dijo...

Qué quiere que le diga, Flotando el formol. Que sí, que tengo 31 años, que mi arrogancia es indisimulada (pero también inconfesa y mártir) y que, ahora que la gente anda ocupada leyendo entradas por ahí arriba, le invitaré a quedarse. Tengo café, pastas, té, cloroformo, clorofila y gas ciudad. Póngase cómodo.