martes, 29 de septiembre de 2009

Futura entrada sobre experiencia presente

Hoy, los pasos de un amigo al que suelo seguir para informar a unos señores muy simpáticos que me pagan por revelar paraderos de otras personas, me han conducido a mi antigua academia de solfeo. Lo primero que he pensado al entrar ha sido en mi deber de escribir un post sobre la experiencia, pero lo dejaré para más adelante; creo que esto es prioritario.

Todo parecía más pequeño, más vacío, más desafinado. ¿Es ese el efecto que causa mi ausencia? ¿Es eso lo que quiero que pase cuando me vaya de los sitios? Tales y similares preguntas me han asaltado, pero no llevaba dinero encima y se han tenido que marchar con las manos vacías.

Allí cursé estudios de solfeo y violín hasta los trece años, edad en la que decidí que mi futuro, lejos de guardar relación con la música, se orientaría hacia otros derroteros más relacionados con deportes de riesgo y ropa holgada. Eso, y que no logré aprobar tercero de violín, instrumento difícil que requiere vocación, virtuosismo y estudiar de vez en cuando.

Me ha sorprendido que dos profesoras aún me recordaran, aunque ya se sabe que gente rencorosa nunca falta (chiste patrocinado por Les Luthiers). Supongo que habrá sido por la barba frondosa y la chaqueta de tweed.

El resto, igual. Igual que siempre. Un trocito de mi pasado se me ha representado hoy. Ya os lo contaré en otro post, pero, aun a riesgo de parecer una patata humana, os digo yo que ha sido muy, pero que muy gratificante.

9 comentarios:

Simón dijo...

¿Violín?...yo canté y toqué el piano hasta los 14 años, momento en el que me decanté por la voz humana como medio de expresión artística. Así estuve hasta los 16, cuando la cambié por unas litronas que tomaba entre 8 y 10 am, antes de ir al instituto. Las litronas, dicho sea de paso, son un buen medio de expresión...al menos se te suelta la lengua.

En la Academia Z.Kodaly serás bien recibido si optas por volver a tus inicios...

Superflicka dijo...

Tú lo dejaste a las 13, yo lo empecé a los trece, y hasta los 18 nunca conseguí aprobar segundo (no es que a los 18 lo consiguiera, es que fue cuando decidí que nunca máis tocar el violín). Yo era maaaaala para el violín: tenía nulo sentido del ritmo, carecía de oído y leía fatal; a veces lloraba al salir de clase y siempe antes de los exámenes...

... ¿Y sabes qué es lo más alucinante (o alunizante) de todo? Que yo iba a violín porque quería. Lo cual demuestra que la adolescencia no es una edad para tomar decisiones.

Simón dijo...

¡Oh, omnipotente dueño del blog!, me permites un comentario a tus seguidores?

Superflicka: ¡Por Dios, qué derrotista! Escúchame: Si eres tan nula para la música como dices, ¿no crees que quizás tu propio criterio no tendría entonces valor, en comparación con el de tus profesores, para juzgarte así de duramente?
Otra cosa es que tus profesores lo pensaran y no te lo dijeran...en cuyo caso serían unos falsos...ánimo, que no sería para tanto.

Ángel dijo...

Simón, yo también me decanté por la voz, pero menos y más tarde.

Superflicka, aplícate lo que te dice Simón.

Simón, aplícale lo que le dices a Superflicka.

maría dijo...

El pasado siempre vuelve.

Y ahora encima tu madre sabe que no dabas ni palo al agua con el violín y por eso suspendías. Podías haber dicho al menos que te tenían manía o algo.

Ángel dijo...

María, mi madre lo sabe de sobra. De hecho, creo que llegaba a agradecer las ausencias de sonido como a gato desollado.

Inverosímil dijo...

Me parece que yo aguanté hasta los 15 pero con el piano. Lo peor fue que me pilló el cambio de plan de estudios a la LOGSE y aquello se volvió intratable. Teníamos 8 horas de clase semanales entre solfeo, instrumento individual, colectivo más lo que había que estudiar en casa... aquello era un sin dios!

Ya me parecía deprimente entonces así que no creo que vuelva nunca.

Y sabiendo lo que mi madre odia cualquier tipo de sonido (a ella la música le parece ruido), sin duda me ha querido mucho para aguantar las horas de aporreo en casa.

Dan Simmons dijo...

Pero y el post de la Feria en Blanca, cuando viene? En su defecto, cuando nos habilitas (a todos) para dejar comments que actualicen el desasosegante blanco de este níveo post?

Sólo digo una cosa dijo...

Yo vivo con un quinto de piano, en un primero con ascensor, que es mejor que vivir en un quinto con un primero de piano.

Besos,

Vir