jueves, 23 de julio de 2009

La polémica está servida

Después de la polvareda levantada por las declaraciones del Fotocopiador macho del post antecedente, se me ocurren numerosas cuestiones que podríamos someter a debate, siempre y cuando me garantizarais que habrá inútil derramamiento de sangre y que en menos de un mes ingresaréis en mi cuenta bancaria todo vuestro dinero.

Los voy a exponer con guión previo. Procuraré usar la menor cantidad de locuciones adverbiales posibles para no herir sensibilidades.

- Costumbres monacales y hábitos alimenticios.
- Recrudecimiento de hábitos alimenticios en países orientales.
- Dieta basada en el cebollino y hálitos alimenticios.
- Ayudas a los países en vías de desarrollo: soluciones habitacionales alimenticias.
- Ortografía, ingesta indebida de haches y ábitos alimenticios.

Soy consciente de las implicaciones políticas, sociales, económicas y vestales que comporta mi planteamiento, pero no sería yo si no me situara en el límite. Si sentís desasosiego, lo decís y os cuento cómo llegué a Ministro de Gracia y Justicia.

14 comentarios:

Prandez dijo...

Veo tus dos ojos y subo uno, dijo el tuerto. O: póngame una ración doble de polenta (polémica lenta de consumo típico en la Argentina).

Ya he ingresado toda mi sangre en tu cuenta del banco (de idem, naturellement) pero no sé por dónde debemos derramar el dinero.

Sin otro particular etc. etc.

Por cierto: que buena tarde se ha quedado.

Superflicka dijo...

Junto al último tema, yo añadiría la hortografía, que como todo el mundo sabe es la habilidad que tienen las lechugas para escribir su nombre en bellos caracteres.

Me asombra que no hayas caído en ello, con lo que tú has sido.

Ángel dijo...

Me incomoda mucho decirte esto, Prandez, así que no te lo diré.

Me acomoda mucho decirte esto, Superflicka: todos sabemos que las lechugas no tienen bellos caracteres. Son hoscas y antipátidas.

Gesualdo dijo...

En una primera lectura rápida me pareció leer "Ortografía inglesa" y por un momento pensé que el calor estaba reblandeciendo tu cerebro. Tras releer con atención me quedo más tranquilo, los temás propuestos son totalmente razonables y actuales.

Superflicka dijo...

Antipátridas, querrás decir. Que todas las lechugas son unas anarquistas.

Ángel dijo...

Mi cerebro sigue igual o mucho más blando que siempre, Gesualdo. Y preparado para el gran concurso de motetes del que no voy a hablar aquí para que no me consideréis raro.

Superflicka, salvo la modalidad reconocida como "lechuga patriótida", caracterizada por su disponibilidad absoluta para vibrar al unísono con sus compañeras.

Alejandra dijo...

Igual es muy soez lo que voy a poner aquí pero yo creo que lo del cebollino es tema a desarrollar. Sin molestar, claro.

TortugaBoba dijo...

¿Motetes????? Perdón, es que ha sido leer eso en uno de tus comentarios Ángel y perder la concentración y hasta los apuntes que había preparado para el debate en ciernes.
Voy a ilustrarme si puedo y vuelvo.
Besohhhhhhhhhhhhhhhhhhhssssssss

El Sombrerero Loco dijo...

Las costumbres monacales prometen xD

José Miguel dijo...

Una costumbre monacal habitual en ciertas órdenes occidentales es la de comerse sus propios hábitos (alimenticios, se entiende).

Wesley Jackson dijo...

A mí lo que me llama la atención -y a la vez me aterra- es que cebollino, cebolleta, pepino, zanahoria, nabo, lechuga, ¿son vegetales? Luego nos extrañamos de que a los niños no les gusta la verdura...

Ángel dijo...

Alejandra, te doy permiso para desarrollarlo en un lugar al que yo no tenga acceso.

Tortugaboba, polifonía sacra. ¿Cómo se te queda el cuerpo?

Sombrerero, prometen pobreza, castidad y obediencia.

José Miguel, eso es un desorden occidental. O accidental.

Wesley Jackson, ¿lechuga?

TortugaBoba dijo...

El cuerpo se me ha quedado, que no es poco Ángel. Fíjate que ayer noche cuando vi las temperaturas que se esperaban para tu provincia me acordé de ti. Éste sería otro debate, claro está: ¿tienes aire acondicionado? ¿Te meterías en la bañera para no salir de ella en todo el día? Y así pensando un rato. Lo que hace el calor...
Muaks.

Antonio Rentero dijo...

Sé que con este comentario puedo herir susceptibilidades e incluso lesionar incertidumbres... pero los tipos con bigote tienen cara de hotentote.

Alguien tenía que decirlo, y no voy a ser yo.