domingo, 3 de febrero de 2008

Discernimiento vocacional

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Mi buen amigo Alejandro, pbro., me lo pidió como favor personal y yo accedí porque es buen amigo y porque siempre que quedamos a comer invita él. La cosa consistía en ir a la parroquia donde ejerce de coadjutor y dar un testimonio de fe delante de una cantidad considerable de muchachada de edades comprendidas entre los uno y los trescientos años de edad.

Uno es de natural poco propenso a manifestaciones públicas y vivenciales de fe. Conservo cierto sentido hipertrófico del pudor que me aleja de este tipo de espectáculos, por activa o por pasiva. Accedí con la condición de divagar sobre lo que se me ocurriera.

Alejandro, después de unas oraciones simples, me presentó como su amigo Ángel, el abogado murciano que iba a divagar sobre lo que se le ocurriera. Divagué a diestro y siniestro durante el cuarto de hora de que disponía ante una nutrida representación de la juventud de hoy en día.

Y al salir, ocurrió lo inesperado. Me interceptó un joven y requirió mi atención en privado. Me pregunté qué vocación habría yo podido suscitar en él con mi disertación, cuál sería la llamada divina que habría sentido y ante la que se sentiría inseguro y falto de consejo autorizado. Por sus ropajes andrajosos y su aspecto desharrapado me imaginé que tal vez lo más apropiado para él sería la mendicancia franciscana. Cuando me disponía a prevenirle sobre los rigores monásticos, me contó que hace dos meses le pegó una paliza a dos de su clase, que es menor de edad, que tiene el juicio en abril, que como lo metan en algún sitio se piensa escapar, que si se cruza al que lo denunció se lo carga y que si yo podría ser su abogado sin cobrarle.

Si no llega a ser porque no ejerzo y porque le hubiera cobrado, mi charla del viernes hubiera dado al menos un fruto visible.

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27 comentarios:

Superflicka dijo...

¿Te atreviste a decirle que no? Miedito me hubiera dado a mí semejante elemento. Me lo imagino delante del juez de menores diciendo: "Es que le pegué porque no quiso defenderme de gratis..."

Nootka dijo...

Ay, qué gente más violenta. A mi la vida también me trato mal y yo no trato a nadie asi.
¿Tienes miedo?

Francis dijo...

Je. Yo me pregunto qué haría semejante elemento en un lugar como esa parroquia, pues arrepentimiento no parece ser la palabra apropiada para definir su sentimiento hacia la paliza dada... jojo...

Ángel dijo...

Superflicka, me atreví porque, de ejercer, en todo caso, me dedicaría a anular matrimonios y no a defender a delincuentillos de poca monta. Yo sería un abogado a lo George Clooney en "Crueldad intolerable".

Nootka, tengo miedo, pero de la oscuridad, de las arañas y de los hombres orquesta. ¿Son válidos?

Francis, pues queda claro que estaba esperando a que acabara la cosa para abordarme con su testimonio, a modo de contraataque.

g. dijo...

....no ser mosquito y haberlo tádo cuchándo. cachis.


:P

laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
laura dijo...

¿Te pasan esas cosas en serio?

A nosotros nos propusieron el sábado impartir cursos prematrimoniales, pero viendo como está el patio habrá que pensárselo, que estos vienen en pareja y cualquiera sabe lo que se les puede ocurrir.

Ángel dijo...

G., probablemente te hubiera despachado de una palmada. Mejor un bicho algo más grande. ¿Ñu?

Laura, totalmente en serio. Tengo testigos, y espero que el chico también los tenga, al menos de aquí al mes de abril.

Luis dijo...

Se nota que los tienes como el caballo de Espartero (bueno, el hecho de que no ejerzas ayudó ehh, no mientas!!!) jajajaj

Stepario dijo...

No sé qué decir.

Ángel dijo...

Luis, pues no creas. Si hubiera ejercido igual acepto y todo.

Stepario, elocuente en tu silencio, como el filtrador de llamadas de "Gracias por fumar".

Bito dijo...

Es que es más que evidente que en estos tiempos modernos los hombres necesitan más de un abogado que de un cura. De ejercer en vez de las hostias debiera haber repartido tarjetitas, seguro que el agosto sí lo hubiera hecho.

Ahora, no se libra, yo quiero escuchar o leer su discurso. Por favor, por favor, por favor... quizás despierte en mí el sentimiento de fe. O algún sentimiento.

Ángel dijo...

Don Bito, depende de para qué. Es cuestión de delimitar competencias. En aquel momento yo no era ni cura ni abogado. Lo único que le pude ofrecer fue mi consejo de que no matara a nadie. Al menos con testigos presenciales.

Mi discurso no está escrito en ningún sitio ni va a estarlo. No veo la manera de hacérselo llegar a no ser que disponga de telepatía sin cables.

Hugo dijo...

X_X

Dios mio, nunca mejor dicho.

Cvalda dijo...

:O Si no fuese porque creo que es imposible que te inventes historias como estas pensaría que nos tomas el pelo...¡padre!

Ángel dijo...

Mis historias son tan reales como la vida misma. Lo que no sé es si la vida misma es tan real como mis historias.

José Ángel (Josito, si te conozco) dijo...

Haberle aconsejado que se defiendera el mismo como en las películas americanas.

Nepomuk dijo...

Pues... no sé yo para qué quería ese una muestra de fé ajena, si de eso parecía ir bien sobrado.

Criaturica...pidiendo cosas de gratis así, sin anestesia ni nada...

Nepomuk dijo...

Tengo tu cabecera, necesito la copia de tu plantilla.

Y... gracias. Cuando sea abogado en mi segunda reencarnación, prometo defenderte gratis si me sales golfillo.

Ángel dijo...

Jose, por lo visto ya lo había intentado y no le salió del todo bien.

Nepo, gracias por el trabajo. Ahora sólo necesito saber qué has hecho exactamente.

Nils dijo...

qué de comentarios!

Nils dijo...

así da gusto, te sale curro en cualquier lado y donde menos te lo esperas... al final la tesis va a dar sus frutos, ya lo verás!

Meg dijo...

No tenía ni idea de que eras abogado. Pensé que te decantabas por la tesis y la enseñanza. ¿Dónde estás colegiado?

Ángel dijo...

No estoy colegiado, Meg. De hecho no soy abogado. Alejandro me presentó así porque era más corto que decir que era "un joven y prometedor doctorando dispuesto a revolucionar el tercer grado de enseñanza".

Agus Alonso-G. dijo...

Eres el mejor.

Ángel dijo...

Pues viniendo de ti y sabiendo que no sólo hablas en el plano escriturístico o literario, me lo tomaré como el mayor de los halagos.

El pedestal, de alabastro, porfi.

;^)

Antonio Rentero dijo...

Serás mentiroso... pero si SÍ ejerces!!! ¿no te da verguenza mentir así a una inocente criaturilla?

Vamos, inocente hasta que se demuestre lo contrario, claro!!!