"Breve composición musical para cantar en las iglesias, que regularmente se forma sobre algunas palabras de la Escritura."
Así define la Real Academia la palabra "motete" (y veintiséis palabras más que hasta hoy nadie ha consultado). En mi coro, como sabéis, cantamos muchos motetes. Unos dos mil por decímetro cúbico. Hay vídeos de YouTube, vídeos de Facebook y vídeos de Primera que lo corroboran. Amamos los motetes de todo tipo y condición, duración, estructura, color de piel, color de ojos e ideología política. Cualquier motete es bienvenido en nuestras vidas, salvo los funerarios, que son bienvenidos en nuestras muertes (obviedad de necesaria recordación).
Esta noche, en nuestro frenesí motetil, celebraremos la II Edición del Concurso Anual de Motetes. Tendrá lugar en una gran mansión. Habrá comida, frutos secos, alcohol y motetes de no más de seis minutos de duración. Cada uno aportará tres. Al menos uno de ellos habrá de ser de compositor español. Ni anteriores a 1440 ni posteriores a 1620. Galardones para los participantes, que deberán convencer al resto de la superioridad musical de sus piezas y de sus respectivas superioridades morales.
Hoy estaré enfrascado en tal singular lid. Desde las nueve de la noche hasta que el amanecer nos separe.
Siento no poder revelar mis bazas, pero tengo la certeza de estar siendo espiado.
Así define la Real Academia la palabra "motete" (y veintiséis palabras más que hasta hoy nadie ha consultado). En mi coro, como sabéis, cantamos muchos motetes. Unos dos mil por decímetro cúbico. Hay vídeos de YouTube, vídeos de Facebook y vídeos de Primera que lo corroboran. Amamos los motetes de todo tipo y condición, duración, estructura, color de piel, color de ojos e ideología política. Cualquier motete es bienvenido en nuestras vidas, salvo los funerarios, que son bienvenidos en nuestras muertes (obviedad de necesaria recordación).
Esta noche, en nuestro frenesí motetil, celebraremos la II Edición del Concurso Anual de Motetes. Tendrá lugar en una gran mansión. Habrá comida, frutos secos, alcohol y motetes de no más de seis minutos de duración. Cada uno aportará tres. Al menos uno de ellos habrá de ser de compositor español. Ni anteriores a 1440 ni posteriores a 1620. Galardones para los participantes, que deberán convencer al resto de la superioridad musical de sus piezas y de sus respectivas superioridades morales.
Hoy estaré enfrascado en tal singular lid. Desde las nueve de la noche hasta que el amanecer nos separe.
Siento no poder revelar mis bazas, pero tengo la certeza de estar siendo espiado.