miércoles, 28 de mayo de 2008

Bergman


Acabó ayer el ciclo de cine sobre Ingmar Bergman del que no he hablado en este blog. Peli y conferencia, en ese orden o cualquier otro, durante los lunes y martes de varias semanas.

Teniendo en cuenta que hasta los albores de mi mayoría de edad tendía a confundirlo con Ingrid, no os debería extrañar mi falta de familiaridad con su filmografía. Fue Woody Allen el que me llevó de la mano a su gran maestro, y allí me dejó, solo y desamparado, ante una serie de películas magníficas, desazonadoras y terribles. Si no llega a ser por la compañía de José Miguel probablemente José Miguel no me habría acompañado.

A día de hoy, mis conocimientos sobre Bergman se limitan a "Fresas salvajes", "El manantial de la doncella", "Fanny y Alexander" y "Saraband", si no contamos "Encuentros privados" ni "Infiel", con guión suyo pero rodadas por su ex-señora Liv Ullmann. Eso y unas cuantas conferencias orientativas.

Con lo cual conluyo que sigo sin estar legitimado para opinar sobre Bergman con autoridad moral ni física, pero al menos puedo advertir a los que pretendan inmiscuirse en sus películas que no se deben ver con el estómago vacío.

15 comentarios:

Superflicka dijo...

Tengo sentimientos encontrados sobre Bergman. Desde el verano de 2005, en que vi El Séptimo Sello por primera vez (van cinco, de momento), hasta el verano del año pasado, en que me fui a Suecia con intención de conocerle y el muy malagente se murió, había sido fan entregada y absoluta.

Ahora pienso que todos los suecos están locos y que lo que se muestra en sus películas no son metáforas, es la vida cotidiana en Suecia.

Pero Fresas Salvajes y El Séptimo Sello tienen algunos de los mejores diálogos que se han escrito nunca para una película, de esos que te hacen gritar ¡aleluya! (salvo si lo ves con gente, claro).

Y jo, en realidad diría muchísimas cosas sobre Ingmar Bergman, pero no quiero que me eches de tu bitácora por acaparar los comentarios... (Pero me has dado idea para un artículo, cuando vuelva a escribir)

Paul Spleen dijo...

Pues yo acabo de entrar a FilmAffinity para ponerle un 10 a Léolo y un 8 a Los bingueros.

Nils dijo...

Bergman nunca rodó con Florinda Chico, así le fue de mal.

Ángel dijo...

Superflicka, te compelo a que escribas todo lo que se te ocurra sobre Bergman en esta sección de comentarios. Si no escribes será señal de que no sabes nada. Jojojojo.

Paul, pues yo no encuentro amigos en filmaffinity. Eso sí, medias naranjas, las que quiera. Y no pienso ver "Léolo". Me da tiricia.

Nils, ¿no es la criada que aparece en "El Profesor Gronhölm y las chicas de la Cruz Roja"?

Nepomuk dijo...

En realidad Allen parodiaba a Bergman de una forma perfecta. Por eso es Allen. Por que se burla de lo intocable.
¿Recuerdas la parodia de la visita de la muerte? tuve que salir del vagón de metro para poder llorar de risa en el ascensor, a salvo de miradas.

Ángel dijo...

Bueno, las parodias de Allen a Bergman son constantes. En "La última noche de Boris Gruschenko" se sale, pero no te pierdas el capítulo que le dedica en "Cómo acabar de una vez por todas con la cultura" (Para acabar con Ingmar Bergman: El séptimo sello). En él, Nat, oriundo de Nueva York, juega con La Muerte al gin rummy.

Y, sin embargo, esa deconstrucción de Bergman se convierte a veces en veneración sin tapujos. Se asoma en un diálogo de "Manhattan", en el que se indigna con Diane Keaton por haberlo incluido en una lista de artistas sobrevalorados. Pero sobre todo queda patente en un artículo que escribió a la muerte del sueco. Merece la pena. Es de admiración cariñosa sin dejar de ser de Allen.

Luis dijo...

Pues yo no he visto ninguna de ellas asi que si yo tu no estás autorizado yo debería tener prohibido emitir cualquier tipo de juicio. Me aplicaré!

Cvalda dijo...

Sigo sin haber visto nada suyo, y eso que tengo muchas ganas...sobre todo de Fanny y Alexander. Qué desastre.

Por cierto, "Si no llega a ser por la compañía de José Miguel probablemente José Miguel no me habría acompañado"...esta frase quedará para los anales de la historia (y no voy a explicarme por lo que pueda pasar).

Cvalda dijo...

Por cierto, ayer vi la versión de "La cantante calva" de Hugo, la monda lironda...tengo ganas de leerme el texto, pero, de verdad, que la adaptación no tiene desperdicio ;)

Ángel dijo...

Luis, sí que puedes emitir juicios, ¿no ves que estamos en democracia y todas las opiniones valen exactamente lo mismo?

Cvalda, veo que te quedas con mis mejores frases. Devuélvemelas, que son las mejores. Y por cierto, dile a Hugo que su versión no me gustó nada, máxime cuando no la he visto.

César dijo...

Secretos de un matrimonio, cuya historia continuó en Saraband, es soberbia.

César Noragueda

Dr.Helios dijo...

El atrevimiento propio de la ignorancia me hace reconocer que Fresas Salvajes me aburrió tanto como al Rey... Soberanamente. Pero no decaigo en mi intento de descubrir su magia y en estos días veré el Séptimo sello y Persona, a ver que tal!!!

Josef dijo...

Queremos una amplia entrada con todos los detalles de la exposición de tu tesis: making off, artistas invitados, anécdotas, secretos del 'back stage' y mucho, mucho más...

Ángel dijo...

César, esa me la perdí. Pero creo que vi los otros seis pecados capitales.

Dr. Helios, eso pasa en las mejores familias. Menos mal que la mía es de las normales.

Josef, no he escatimado en detalles.

Nootka dijo...

A mí me dejan sus películas una sensación tan tan... bueno, una sensación de esas que no se saben describir muy bien... cuando ví el ojo del diablo, me cosquilleaba la traquea o la laringe, uno de esos tubos.
A veces pienso que es por como suena el sueco. A lo mejor debería ponerme cintas (o casettes) de gente hablando en sueco y asi encontrar el sentido de la existencia. Lo que no quiero es aprender sueco porque entonces esos sonidos empiezan a tener significados y ya el estímulo es otro, y claro, eso no.