lunes, 20 de noviembre de 2006

Aforismo telefónico

Una de las grandes ventajas de los teléfonos móviles, en la que nadie ha parecido reparar, es que nos permiten hablar solos por la calle tranquilamente sin que la gente piense que hemos perdido la cabeza.

7 comentarios:

casualete dijo...

Hummm, esta reflexión se ha quedado un poco corta, sin ánimo de ofender. Ya que ando por aquí, me permitirá Vd. que sea crítico. Si ahora podemos no delatar que se nos ha ido la cabeza, gracias al móvil, a cambio no recibimos la conmiseración que suscitaban los antiguos orates, más bien se piensa "menudo gilipollas vocinglero".

Ángel dijo...

Traer a colación el refranero castellano pasado por el tamiz de la deconstrucción lingüística es recurso tan manido como resultón:

"Mejor estar loco que parecerlo"

Paco dijo...

Hombre, don Ángel, en su caso, no parecer loco es un acto de serio y flagrante travestismo; porque, querido amigo, está usted harto desequilibrado. Y lo digo muy en su favor. Al cabo, este mundo está podrido de tanto cuerdo que lo gobierna. No deje usted de cuidarse, en todo caso, y siga mi consejo: hable solo por la calle y a puras voces. Sin teléfono. A pelo. A ver si crea una sinergia y empezamos ya a entendernos de una puñetera vez.

Ángel dijo...

Gracias por el consejo, Don Francisco. No sé usted, pero este blogero está convencido de que los tiempos avanzan gracias a los lunáticos y a su insuperable afán por hacer que el mundo se adapte a ellos, y no viceversa.

Eso sí, situaría el límite en el cercenamiento de orejas ajenas, pero dejo la apreciación para mi futuro "Elogio de la locura".

¿Yo menos que Erasmo?

¡JÁ!

Francis dijo...

Pero con el manos libres yo me he dado más de un susto, eh?

casualete dijo...

Entonces, ¿por qué no Erasmo, o si hay vocación de mártir, su íntimo, Moro, en lugar de Dato? no me cuadra, mire Vd. No da la imagen de desequilibrio, digamos sinérgico, del que se jacta. O es que gusta del contraste, pillín. Ponga una foto de Tom-culo-de-vaso-Cruise y no finja más, diantres. Perdón, a veces me embalo. Ira furor brevis est.

Ángel dijo...

Lo de Dato es meramente coyuntural, pura cuestión de imagen. Leí en el "Men's Health" del mes pasado que se vuelven a llevar los políticos de finales de la Restauración.

In contraste veritas.