Mi apartamento se compone de cocina, cuartos de baño, dormitorio, suelo, cielo, huesecillo, tibia y peroné. De cuando en cuando, como todos estos apartamentos, se ensucia. Yo, que soy pulcro y que, al igual que no puedo ver llorar a un niño sin quitarle previamente los caramelos, tampoco puedo vivir en un piso empolvado, compré la semana que viene productos de colores, que son los que sirven para dejarlo todo como los chorros del oro.
La primera vez que fregué el suelo noté cierto olor intenso, como cuando uno entra en la unidad de adolescentes con problemas glandulares y aspira fuerte sus zapatillas de deporte en pleno verano. Un olor que se clavó en todas y cada una de mis pituitarias y que me costó un par de llamadas poder desalojar. Busqué su origen en los armarios, en el cubo de la fregona, en la cómoda Luis XIV... pero nada. Incluso llegué a acercar ambas narinas a mis mocasines, de los que seguía emanando el habitual olor a azahar y miel silvestre.
Cuando esto pasa una vez, es extraño; cuando pasa siempre, es normal, y entonces hay que preguntarle a tu vecina de despacho, que te dice que es por el tipo de suelo, y que el que friega el suelo ya sabe que se expone a unas horas de olor a pie de atleta. Ahora pienso si prefiero eso o tener mi propio sembrado de patatas en casa. Se admiten consejos. Y ambientadores.
La primera vez que fregué el suelo noté cierto olor intenso, como cuando uno entra en la unidad de adolescentes con problemas glandulares y aspira fuerte sus zapatillas de deporte en pleno verano. Un olor que se clavó en todas y cada una de mis pituitarias y que me costó un par de llamadas poder desalojar. Busqué su origen en los armarios, en el cubo de la fregona, en la cómoda Luis XIV... pero nada. Incluso llegué a acercar ambas narinas a mis mocasines, de los que seguía emanando el habitual olor a azahar y miel silvestre.
Cuando esto pasa una vez, es extraño; cuando pasa siempre, es normal, y entonces hay que preguntarle a tu vecina de despacho, que te dice que es por el tipo de suelo, y que el que friega el suelo ya sabe que se expone a unas horas de olor a pie de atleta. Ahora pienso si prefiero eso o tener mi propio sembrado de patatas en casa. Se admiten consejos. Y ambientadores.